
Con esas palabras un analista de Bernstein Research, que no es una de las firmas más conocidas del mercado, destruye la adopción de Windows Phone en el mercado; su lógica es bastante clara y simple: podés tener todas las apps que quieras que si los usuarios no compran teléfonos no te sirve para nada.
Lo que no me queda claro y me parece bastante “audaz” (por ser delicado) es que esta afirmación se base en “años de estudios” por un par de razones; Windows Phone 7 fue anunciado en el Mobile World Congress de 2010, sus primeros teléfonos salieron al mercado a fines de ese año, lo que hace que tengan menos de dos años de vida y que como plataforma ya haya decidido dar el salto a Windows Phone 8 lo que generó en muchos mercados el efecto de “esperar y ver” porque los equipos no van a ser actualizables.
El otro punto que no me queda claro es: si sabiendo que todo esto es un factor a considerar y viendo que recien ayer se lanza el primer teléfono con Windows Phone 8 con el peso de Samsung y que Nokia va a anunciar en Semptiembre sus primeros equipos con Windows Phone 8 y que todos estos teléfonos van a tener el peso de la comunidad de desarrolladores de Microsoft atrás para empujar y unificar esfuerzos con su plataforma nueva… ¿estamos tan seguros que Windows Phone está muerto?
Más allá de que me parezca, a nivel personal, una plataforma sólida y que trae innovación a un mercado aburrido ultimamente la realidad es que no creo que lo que los consumidores hayan dicho “en los últimos años” sea demasiado relevante porque como sistema y plataforma está en el momento de lanzamiento y pivot de consumo…
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